La detección oportuna y el acceso a nuevas terapias son dos de los grandes retos para los pacientes en Latinoamérica. Especialistas destacan el papel de la inmunoterapia y la importancia de reducir las brechas en la atención médica.
Hablar de cáncer de pulmón también es hablar de tiempo, calidad de vida y oportunidades para recibir atención médica. En Latinoamérica, siete de cada diez pacientes reciben el diagnóstico cuando la enfermedad ya está en una etapa avanzada o metastásica, una realidad especialmente preocupante en el cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso, uno de los subtipos más agresivos por su rápida evolución.
Con el objetivo de visibilizar los desafíos que enfrentan los pacientes, Abbott reunió a especialistas de México, Brasil y Perú en un encuentro regional con medios de comunicación, en el marco del congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) 2026, para conversar sobre diagnóstico, acceso al tratamiento y los avances científicos que están transformando el abordaje de esta enfermedad.
Uno de los principales obstáculos es el tiempo que transcurre entre los primeros síntomas y el inicio de la atención. En México, este periodo puede alcanzar los cinco meses; en Brasil, las diferencias entre el sistema público y el privado también influyen en los tiempos de diagnóstico. En Perú, las distancias geográficas dificultan el acceso a hospitales y especialistas para algunas comunidades.
Ante este panorama, mejorar la identificación de los síntomas, fortalecer la capacitación de los médicos de primer contacto y facilitar el acceso a estudios diagnósticos son acciones fundamentales para que más personas puedan recibir atención oportuna.
La inmunoterapia abre nuevas posibilidades
Durante décadas, la quimioterapia fue uno de los principales recursos para tratar el cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso. Hoy, la incorporación de la inmunoterapia ha ampliado las opciones disponibles. La evidencia de estudios clínicos demuestra que, combinada con quimioterapia, puede prolongar la supervivencia frente a la quimioterapia sola.
Pero el objetivo no es únicamente ganar tiempo, sino procurar que ese tiempo se viva con la mejor calidad posible: mantener la autonomía, controlar los síntomas y favorecer el bienestar tanto de los pacientes como de sus familias.
“Los avances científicos son fundamentales para mejorar el abordaje del cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio extenso”, señaló el doctor Mauricio Morales-Castillo, director médico asociado global de biológicos del negocio de medicamentos de Abbott, quien destacó la importancia de acercar la evidencia científica a las decisiones clínicas.
El siguiente paso es lograr que estos avances lleguen a quienes los necesitan, independientemente de dónde vivan o del sistema de salud al que tengan acceso. Porque, cuando se trata de cáncer, la innovación médica cobra verdadero sentido cuando se traduce en diagnósticos oportunos, mejores alternativas de tratamiento y más oportunidades para vivir con bienestar.

