El pan forma parte de pequeños rituales cotidianos: desde las tostadas que acompañan el café por la mañana hasta los sándwiches que solucionan una comida entre semana. Pero detrás de este alimento tan familiar también hay una evolución en la manera de elaborarlo, con recetas que buscan responder a las nuevas expectativas de quienes prestan más atención a su alimentación y a los ingredientes que consumen.
En esta transformación, Grupo Bimbo reporta que el 98% de su portafolio de consumo diario, que incluye panes, bollería, English muffins y bagels salados, alcanza una calidad nutrimental óptima dentro de su categoría, de acuerdo con la metodología que emplea la compañía. Asimismo, el 48% de sus ventas netas totales proviene de alimentos que cumplen con esta clasificación.

Los resultados forman parte de una estrategia de innovación que comenzó en 2005 y que ha puesto el foco en mejorar la composición de sus productos sin dejar de lado el sabor y la accesibilidad. Entre las prioridades están incrementar el contenido de fibra, proteína, granos enteros y vitaminas, además de reducir el sodio, los azúcares añadidos y las grasas saturadas y trans.
La fibra ocupa un lugar importante en esta evolución. Actualmente, el 97% de los panes blancos, la bollería, los bagels y los English muffins de la empresa aporta al menos dos gramos de fibra dietética por cada 100 gramos de producto. Este nutriente contribuye a una alimentación equilibrada, por lo que aumentar su presencia en los alimentos cotidianos representa uno de los objetivos de la reformulación de recetas.
La apuesta también contempla simplificar las fórmulas. Para 2027, Grupo Bimbo se ha propuesto que sus panes, bollería, English muffins y bagels salados tengan menos de 15 ingredientes, todos reconocibles para los consumidores. La iniciativa responde al interés por conocer mejor la composición de los alimentos y tomar decisiones de compra con mayor información.

En sus procesos de elaboración, la compañía señala que sus panes de caja y bollería salada se producen sin conservadores ni colorantes artificiales de tipo azoico. Además, utiliza harinas fortificadas con hierro, ácido fólico y vitaminas del complejo B, de acuerdo con las políticas públicas establecidas por las autoridades.
Para evaluar el perfil nutrimental de sus productos, la empresa utiliza el sistema Health Star Rating (HSR), una metodología que califica los alimentos empacados en una escala de 0.5 a cinco estrellas. Bajo los criterios aplicados por Grupo Bimbo, aquellos que obtienen 3.5 estrellas o más se consideran de calidad nutrimental óptima.
Su trabajo en esta materia también ha recibido reconocimiento internacional. En la evaluación de 2024 de Access to Nutrition Initiative (ATNi), organización independiente que analiza el desempeño de las principales empresas de alimentos y bebidas, Grupo Bimbo se posicionó como la cuarta empresa de alimentos mejor evaluada a nivel global y obtuvo la calificación más alta en la categoría de Nutrición Accesible.
“Desde 2005 iniciamos un proceso de transformación de nuestras recetas con el propósito de seguir ofreciendo productos nutritivos y deliciosos que respondan a las necesidades, gustos y expectativas en constante evolución de nuestros consumidores. Los resultados que hoy observamos en Nutrición Positiva son reflejo de ese compromiso con la innovación y la mejora continua”, señaló Patricia Villalobos, directora global de Investigación y Desarrollo de Grupo Bimbo.

La transformación continuará durante los próximos años. Para 2030, la compañía busca que el 100% de sus panes blancos y productos de bollería blanca aporte al menos tres gramos de fibra por cada 100 gramos, cantidad establecida por el Codex Alimentarius para declarar que un alimento es fuente de fibra.
Así, el pan, uno de los alimentos más presentes en la mesa, se convierte también en parte de una conversación más amplia sobre bienestar, ingredientes y hábitos de consumo. La evolución de sus recetas refleja el reto de ofrecer opciones que se adapten a las necesidades actuales, con mayor atención a su composición y a la calidad nutrimental de los alimentos que acompañan la vida diaria.

