Con una propuesta que celebra las técnicas tradicionales de Francia, ingredientes cuidadosamente trabajados y una selección de vinos para acompañar cada preparación, el restaurante de Max Righi apuesta por una experiencia gastronómica donde el sabor es el protagonista.
La cocina francesa tiene en sus salsas, cocciones precisas y combinaciones de ingredientes una de las expresiones más reconocidas de la gastronomía internacional. En La Belle Époque, esta herencia culinaria se convierte en el punto de partida para una propuesta contemporánea que recupera recetas emblemáticas y las presenta con una mirada actual, sin perder de vista la técnica y el respeto por el sabor.
Ubicado en Oaxaca 80, en la colonia Roma Norte, este restaurante abrió sus puertas el 30 de abril de 2026 con una carta que recorre algunos de los grandes referentes de la tradición francesa. Su cocina encuentra el equilibrio entre preparaciones sofisticadas y sabores reconocibles, con platillos que invitan a disfrutar cada ingrediente y descubrir los matices de sus elaboraciones.

Entre las propuestas de la casa destaca el Macaron de Foie Gras, una combinación que juega con texturas y contrastes; las vieiras con beurre noisette y espuma de papa, donde la delicadeza del producto marino se encuentra con las notas tostadas de la mantequilla, y la sopa de cebolla, un clásico de la cocina francesa que conserva su carácter reconfortante.
Para los platos principales, el Beef Wellington ocupa un lugar especial dentro de esta tradición culinaria. Su elaboración exige precisión en cada etapa, desde la preparación de la carne hasta el hojaldre que la envuelve. La experiencia puede terminar con una Tarte Tatin, el emblemático postre de manzanas caramelizadas que representa la sencillez y riqueza de la repostería francesa.
Al frente de la propuesta gastronómica está Max Righi, chef y sommelier mexicano egresado con honores del Culinary Institute of America y certificado como sommelier de nivel 2 por el Court of Master Sommeliers. Su trayectoria profesional incluye estancias y experiencias en restaurantes de reconocimiento internacional como Pujol, Tegui, Osteria Francescana, FYN, Eleven Madison Park, Per Se y Estela.

Este recorrido por distintas culturas gastronómicas se refleja en una cocina que combina fundamentos clásicos, sensibilidad contemporánea y atención al detalle. Una visión que también se extiende a la experiencia enológica: la cava y la sommeliería forman parte esencial del restaurante, con una propuesta de vinos y coctelería pensada para complementar los sabores de la carta.
La experiencia se completa con un ambiente íntimo y una hospitalidad personalizada que recuperan el ritual de la mesa francesa: dedicar tiempo a los alimentos, disfrutar una buena botella y permitir que cada tiempo tenga su propio ritmo.
En La Belle Époque, la gastronomía no se entiende como una sucesión de platillos, sino como un encuentro entre técnica, tradición y placer. Una dirección en la Roma Norte para descubrir la cocina francesa desde sus clásicos y disfrutarla con una perspectiva contemporánea.

