Desde Xico, Veracruz, la marca presenta dos diseños de Chuck 70 inspirados en el cempasúchil, las calaveras y el xoloitzcuintle, en una campaña que celebra los recuerdos y las historias que conectan a distintas generaciones.
Hay tradiciones que se llevan en la memoria, se comparten alrededor de una mesa y permanecen en los objetos que pasan de una generación a otra. En México, el Día de Muertos es una de esas celebraciones en las que los recuerdos adquieren nuevas formas: flores de cempasúchil, fotografías, canciones y pequeños rituales que mantienen presentes a quienes forman parte de nuestra historia.
Bajo esta idea, Converse presenta su colección Día de Muertos 2026, una propuesta que transforma la emblemática silueta Chuck 70 en un homenaje a los símbolos y las costumbres que dan identidad a esta celebración. La campaña, titulada Vivamos nuestras tradiciones, tiene como escenario Xico, Veracruz, un destino donde los paisajes, las historias y la vida de su comunidad construyen el relato de una tradición que sigue viva.

Para acompañar esta narrativa, la marca se une a PJAMA, banda integrada por Diego, Ernie, Isaac y Rodrigo, quienes recorren distintos rincones de Xico mientras la campaña explora los vínculos que permanecen más allá de la ausencia. La música tiene un papel central a través de CONMIGO, canción compuesta por Diego que incorpora sonidos de Veracruz, incluida la jarana que interpreta en el video.
La pieza musical nace de una experiencia personal relacionada con la memoria de su hermano, fallecido hace once años. Desde una perspectiva cálida y luminosa, la canción transforma ese recuerdo en una expresión de amor y celebración, en sintonía con el mensaje de la campaña: recordar también es reconocer todo aquello que continúa acompañándonos.
Las calles y los paisajes de Xico se convierten así en parte esencial de la historia. Espacios como la Cascada de Texolo, el Cañón de Pextlan, el Panteón Municipal, el Callejón del Caracol y la Plaza de los Portales acompañan el recorrido, mientras las tradiciones y la gente del lugar dan sentido a una narrativa que conecta lo íntimo con lo colectivo.
Esta misma idea se traslada al diseño de la colección, integrada por dos versiones del Chuck 70 que reinterpretan elementos característicos del Día de Muertos. En uno de los modelos, una calavera en la parte trasera se combina con flores y detalles inspirados en el papel picado, además de un juego adicional de agujetas decoradas para personalizar el calzado. El segundo diseño incorpora un xoloitzcuintle y una calavera acompañada de una flor de cempasúchil, símbolos vinculados con el camino hacia el Mictlán y la conexión entre ambos mundos.

Los detalles también adquieren un significado personal. Ambos modelos incluyen, en el interior de una de las lengüetas, un espacio para escribir el nombre de la familia, un guiño a los recuerdos compartidos y a las historias que se transmiten con el paso del tiempo. Las suelas traslúcidas, decoradas con pétalos de cempasúchil, evocan el camino de flores que guía simbólicamente el regreso de quienes se recuerda durante esta celebración.
Patches, placas y logotipos de Converse reinterpretados con motivos florales y elementos inspirados en el papel picado completan los diseños, en una propuesta que combina la identidad de la marca con símbolos profundamente arraigados en la cultura mexicana.
Más allá de la moda, Vivamos nuestras tradiciones invita a reconocer que la memoria también se expresa en la música que escuchamos, las recetas familiares, las anécdotas que repetimos y las costumbres que decidimos conservar. Con esta colección, Converse vuelve a poner el diseño al servicio de una historia cultural, celebrando el Día de Muertos como una oportunidad para honrar el pasado, compartir el presente y mantener vivas las tradiciones que nos unen.

